Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oración. Mostrar todas las entradas

16 de agosto de 2019

Salmo 113, 2 (112, 2) bendición de BXVI Rosario

Versión de Scío de San Miguel

Biblia CEE 2011

Biblia de Straubinger

Sit nomen Dómini benedictum
Ex hoc nunc et usque in saeculum

Mi versión de la traducción al castellano, conjuga ambos:
Sea bendito el Nombre del Señor
desde ahora y por siempre.


----
Bendición final de las oraciones del Papa Benedicto XVI en el rezo del Santo Rosario en latín:



Orémus
Deus, cuius Unigénitus per vitam, mortem et resurrectionem suam nobis salutis aeternae praemia comparavit: concede, quaesumus, ut, haec mysteria sactissimo Beatae Mariae Virginis Rosario recoléntes, et imitémur quod continent, et quod prmittunt, assequamur.
Per Christum Dóminum nostroum. Amen

Dóminus vobiscum
Et cum spiritu tuo

Sit nomen Dómini benedíctum
Ex hoc nunc et usque in sǽculum

Adiutorium nostrum in nomine Dómine
Qui fecit caelum et terram

+ Benedicat vos omnipotens Deus,
Pater, et Filius, et Spiritus Sanctus. Amen

Fuente: https://ratzingerganswein.wordpress.com/category/oraciones/santo-rosario/mysteria-gaudii/




9 de mayo de 2019

Oratio Fatimæ II

Recomendamos el artículo del blog Miles Christi: aquí 

Oración de Fátima al terminar cada decena de un misterio.
La versión que vamos a utilizar es la que se recita más habitualmente.

La oración más habitual:

Oratio Fátimæ:
O mi Iesu, (Jesu)
dimítte nobis débita nostra,
líbera nos ab igne inférni,
conduc in cælum omnes ánimas,
præsértim illas
quæ máxime índigent misericórdia tua.

Oración de Fátima:
¡Oh! Jesús mío, perdóna nuestros pecados,
líbranos del fuego del infierno,
lleva al cielo a todas las almas,
especialmente a las más necesitadas
de tu misericordia.

------

La oración más fidedigna del portugués:
“Ó meu Jesus, perdoai-nos, livrai-nos do fogo do Inferno e aliviai as almas do Purgatório, especialmente as mais abandonadas”. 

PREX AD FINIS DÉCADE ROSÁRII
O mi Iesu, dimítte nobis, líbera nos ab igne Inférni, alléva ánimas Purgatórii, præsértim illas quæ maxíme relíctæ sunt.

ORACIÓN AL FINALIZAR CADA DÉCADA DEL ROSARIO
Oh mi Jesús, perdónanos, líbranos del fuego del Infierno, alivia a las almas del Purgatorio, especialmente a las más abandonadas.

Explicación:

De la Iglesia triunfante, purgante y militante, esta oración original hace mención de las dos últimas:
Iglesia militante:  Ó meu Jesus, perdoai-nos, 

De la Iglesia purgante (purgatorio - alminhas*): e aliviai as almas do Purgatório, especialmente as mais abandonadas

También menciona el dogma de la existencia etena del infierno. Dogma tan rechazado y apostatado por los modernistas:

 *Posteriormente, uno de los primeros cambios del original, fue sustituir "as almas do Purgatório" por Alminhas. Alminhas en Portugal son las almas del Purgatorio.

--------

Otras versiones:
O mi Iesu, dimítte nobis, líbera nos ab ígne Inférni, alléva OMNES ánimas Purgatórii, præsértim illas quæ maxíme relíctæ sunt

O mi Iesu, dimítte nobis débita nostra, líbera nos ab ígne Inférni, conduc in cælum omnes ánimas, alléva ánimas Purgatórii, præsértim illas quæ maxime indigent misericordia tua.
  
O mi Jesu, remítte nobis peccáta nostra, salva nos ab igne inférni, perduc in cælum omnes ánimas, præsértim eas quæ  misericórdiæ tuæ máxime índigent.

O Jesu mi, ignosce nobis, libera nos ab igne inferni, ad coelum trahe omnes animas, praesertim maxime indigentes.

O, mi Jesu! Dimítte nobis; líbera nos ab ignis Gehennalis. Alléviare Ánimae Purgatorii , potissimum, illas multas dissitasque. Amen.  

Domine Iesu, dimitte nobis debita nostra, libera nos ab igne inferiori, perduc in caelum omnes animas, praesertim eas, quae misericordiae tuae maxime indigent. Amen
  
O Bone Jesu, libera nos a peccatis nostris; libera nos ab ignibus gehennae; perduc in paradisum omnes animas praesertim eas quae plus misericordia tua indigent! 

«O Bone Iesu, dimitte nobis debita nostra, salvanos ab igne infernis, perduc in caelum omnes animas praesertim eas quae misericordiae tua maxime indigents. Amen.»

Mi Iesu, indúlge peccáta nostra, consérva nos ab igne inférni, duc
omnes ad cæli glóriam, præcípue tua misericórdia máxime egéntes.



Curioso que en la wikipedia de Suecia venga la oración de Fátima en latín acentuada

8 de mayo de 2019

Acto de contrición II

Actus contritiónis:
O mi Dómine Iesu,
verus Deus et Homo verus,
Creátor, Pater et Redémptor meus,
in qui credo et spero et quem super ómnia díligo:
me pœ́nitet ex toto corde propter peccáta mea,
quia Tu Deus bonus es ac me pœnis inférni puníre potes,
et Tua gratia adiuvánte, 
emendatiónem in futúris pollíceor. Amen.

Traducción:
Señor mío Jesucristo,
Dios y hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío,
en quien creo y espero, y
a quien amo por sobre todas
las cosas. Me arrepiento de
mis pecados por ser un Dios
tan bueno, y por que puedo
merecer las penas del infierno
espero que tu gracia me
ayude a reparar mis faltas y
no cometerlas en delante. Amén.

Otra fórmula del acto de contrición aquí: https://oraetlabora-ahora.blogspot.com/2019/03/haymuchas-formulas-para-el-acto-de.html

SANCTUM ROSÁRIUM.Método Tradicional Latín-Castellano
ES PUNÍRE, NO PÚNIRE.


Fuente de la oración:


13 de noviembre de 2018

Rosario en latín rezado por Benedicto XVI

Corrección en la acentuación eclesiástica del blog Ratzinger - Ganswein, sobre las oraciones finales del rezo del Santo Rosario en latín del Papa Benedicto XVI.
Ejemplo: (min 19:29 y ss.) Audio en youtube: aquí.
Fuente: aquí




Orémus

Deus, cujus Unigénitus per vitam, mortem et resurrectiónem suam*, nobis salútis ætérnæ prǽmia comparávit*,
concéde, quaésumus*: ut hæc mystéria sanctíssimo Beátæ Maríæ Vírginis  Rosário recoléntes*, et imitémur quod cóntinent*, et quod promíttunt assequámur.
Per Christum Dóminum nostrum.
R. Amen.

Dóminus vobíscum.
R. Et cum spíritu tuo.

Sit nomen Dómini benedíctum.
R. Ex hoc nunc et usque in saéculum.

Adiutórium nostrum in nómine Dómine.
R. Qui fecit cælum et terram.

Benedícat vos omnípotens Deus,
+ Pater, et Filius, et Spíritus Sanctus.
R. Ámen

También encontré un error en la página oficial del vaticano. En el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, en el anexo sobre Oraciones comunes: Fórmulas de doctrina católica.

En vez de poner sanctíssimo, ponen sacratíssimo (SIC). 


1 de noviembre de 2018

Oración de Sanación: el perdón


Oración de sanación interior
Es una oración de sanación interior y de liberación católica. Conviene recitarla por cada una de las personas que nos han herido. Aunque los hayamos perdonado, es recomendable rezarla para que Dios sane las posibles heridas que hayan podido quedar en el subconsciente.

ORACIÓN DE PERDÓN

Te Alabo y te bendigo Señor, por tu criatura ________________

Perdono, Señor, a ________________ por todo cuanto me ha ocasionado queja, distancia o rechazo hacia su persona.

Con tu gracia, Señor, acepto a ________________ Lo bendigo y declaro libre e inocente de toda deuda conmigo.

Dale a ________________, Señor, la gracia eficaz para que me perdone por todos los motivos de rechazo o de queja que haya encontrado en mí.

Perdóname, Señor, por mi mala actitud hacia ________________ y por no responder según tu amor. Y también PERDÓNAME y LIBÉRAME de las consecuencias de mi resistencia a perdonar. Ayúdame a perdonarme a mí mismo por todo ello.

Pido a Nuestro Señor Jesucristo que corte cualquier atadura que el maligno haya dejado en ________________ y en mi, como consecuencia de estas acciones. Y pongo esta atadura a los pies de la Cruz de Cristo.

Gracias Señor. Perdón Señor.
Amén, amén, amén.





23 de octubre de 2018

Oratio ad Sanctum Michaël. Leo XIII.

Historia de la oración a San Miguel Arcángel.

La siguiente oración fue compuesta por el Papa León XIII después de experimentar una visión terrorífica. El 13 de octubre de 1884, mientras consultaba con sus cardenales después de la misa, el Papa León XIII se detuvo al pie del altar y cayó en lo que parecía un estado de coma. Después de un rato, el Papa se recuperó y describió la visión aterradora sobre una batalla muy cruenta entre la Iglesia y satanás.

Después, fue a su oficina y compuso esta oración, ahora famosa, a San Miguel Arcángel y exhortó para que se rezara después de la misa. A pesar de que se dejó de rezar al final de la Misa después del Concilio Vaticano II, el Papa San Juan Pablo II lo recomendó en un discurso ante una multitud de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro el domingo 24 de abril de 1994 como una oración por la Iglesia.

Oración a San Miguel
Arcángel San Miguel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del diablo.
¡Impérele Dios!, te pedimos suplicantes. Y tú Príncipe de la milicia celestial, con el Divino poder, arroja al infierno a satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo, para la perdición de las almas. Amén.

Oratio ad Sancte Míchaël
Sancte Míchaël Archángele, defénde nos in prælio: contra nequítiam et insídias diáboli esto præsídium.
Ímperet illi Deus, súpplices deprecámur. Tuque, Prínceps milítiæ cæléstis, sátanam aliósque spíritus malígnos, qui ad perditiónem animárum pervagántur in mundo, divína virtúte in infernum detrúde. Ámen.

Versión fonética para los no versados en la pronunciación del latín eclesiástico.
El Papa San Pío X, exhortó a rezar el latín eclesiástico con la pronunciación italiana. Cuyo objetivo era una mayor universalización y unificación. El texto fonético se rezaría así:

Sáncte Míkael Arkányele, defénde nos in prélio:
cóntra nekuítsiam et insídias diáboli ésto presídium.
Ímperet íli Déus, súpliches deprecámur. Túkue, Príncheps milítsie cheléstis, sátanam alióskue spíritus malíños, kuí ad perditsiónem animárum pervagántur in múndo, divína virtúte in inférnum detrúde. Ámen.

Nota bene:  Creo que es importante aprenderse las oraciones en latín por su inmutabilidad respecto a las traducciones de las lenguas vernáculas. Sin ir más lejos, la oración del arcángel San Miguel tiene muchísimas versiones en castellano. Por lo que dificulta la oración en comunidad.

24 de marzo de 2018

VOTO DE ÁNIMAS



Voto de ánimas. Un acto heroico.
Royo Marín. Moral para seglares II. Punto 345.
Es un acto intensísimo de caridad.

El llamado acto heroico de caridad a favor de las almas del purgatorio consiste en ofrecer a Dios, mediante una fórmula o mentalmente, en sufragio de las almas del purgatorio, el fruto satisfactorio de todas las obras que haga el votante durante su vida y todos los sufragios que se le apliquen después de su muerte. Aunque se suele llamar voto de ánimas, no obliga bajo pecado y lo puede revocar el interesado cuando quiera.
 
Este ofrecimiento, rectamente entendido y practicado, es de grandísimo mérito, por el acto intensísimo de caridad que supone. Es cierto que quien lo hace se expone a tener un largo purgatorio por sus propios pecados, pero luego tendrá eternamente en el cielo un grado de gloria mucho mayor que el hubiera alcanzado sin él.
Santo Tomás de Aquino advierte repetidas veces que el tener mayor purgatorio no tiene importancia ninguna –quasi nihil est – en comparación de un aumento de gloria para toda la eternidad. Y que, en cuanto a meritorio de vida eterna, el sufragio aprovecha más al que lo hace que la que lo recibe.
Los que emiten este voto heroico gozan de las siguientes gracias:
1.    A los sacerdotes se les otorga el privilegio de altar privilegiado[1] diario personal[2].
2.    Ellos y los demás fieles pueden ganar, con las condiciones acostumbradas, indulgencia plenaria aplicable solo a los difuntos:
a) En cualquier día que reciban la sagrada comunión.
b) Con cualquier misa que oigan los lunes a favor de las almas del purgatorio.
3.    Pueden aplicar a los difuntos toda clase de indulgencias, aun las ordinariamente no aplicables.

Fórmula para hacer el acto heroico de caridad.
Recogido del devocionario, Mis devociones. Pinazo, R. 1959

Omnipotente y sempiterno Señor, yo _______________aunque indigno de comparecer en tu presencia, para mayor gloria de Dios y para demostrar mi sincera esclavitud a María Santísima, la Madre de Misericordia, que también es Madre de las ánimas del Purgatorio. Deseo librar a estas ánimas de sus penas para que vayan cuanto antes a glorificarte en el Cielo.
Ofrezco espontáneamente y pongo en manos de nuestra piadosísima Madre y Señora la Virgen María, todas mis obras satisfactorias, propias y participadas, en vida, en muerte y después de mi muerte. Para que la Santísima Virgen las aplique a quien Ella prefiera en el Purgatorio.
Te ruego, Señor misericordioso, que aceptes este ofrecimiento para gloria tuya, consuelo de las ánimas y provecho de mi alma. En cuanto a las penas y deudas por mis pecados que detesto, yo me ofrezco con toda humildad y aceptación para satisfacerlas y pagarlas, si así lo queréis en el Purgatorio. Aceptándolo en brazos de tu misericordia y en la bondad de tu dulce Madre la Virgen María.
Padre nuestro, Ave María y Gloria por las ánimas del purgatorio.





[1] Altar privilegiado. Aquel tiene anexa una indulgencia plenaria concedida por el Papa, aplicable al alma del purgatorio por la cual se celebra en él la misa.
[2] Altar privilegiado personal. Es personal, cuando es inherente al sacerdote, o sea, que no depende del altar, sino del sacerdote que celebra.

7 de marzo de 2018

ALABANZAS AL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Laudes Divinae
Alabanzas de reparación
Estas alabanzas de desagravio, fueron escritas a finales del siglo XVIII (1797), por el P. Luigi Felici S.I. Después, en 1801, el Papa Pío VII, amplió estas alabanzas

Estas oraciones tienen el propósito de reparar blasfemias y sacrilegios. También, después de la bendición eucarística del Santísimo Sacramento, el sacerdote reza una por una las alabanzas de desagravio y las personas congregadas lo repiten.

Benedíctus (sit) Deus!
Benedíctum Nomen Sanctum eius!
Benedíctus Iesus Christus, verus Deus et verus homo!
Benedíctum Nomen Iesu!
Benedíctum Cor eius sacratíssimum!
Benedíctus eius Sánguis pretiosíssimus!
Benedíctus Iesus in sanctíssimo altáris Sacraménto!
Benedíctus Sanctus Spíritus Paráclitus!
Benedícta excélsa Mater Dei, María sanctíssima!
Benedícta sancta eius et immaculáta Concéptio!
Benedícta eius Gloriósa Assúmptio!
Benedíctum nomen Mariæ, Vírginis et Matris!
Benedíctus sanctus Ioseph, eius castíssimus Sponsus!
Benedíctus Deus in Angelis suis, et in Sanctis suis!

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendito sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

21 de febrero de 2018

Ganar indulgencia plenaria los viernes de Cuaresma





Requisitos para ganar la indulgenca plenaria

Indulgencia plenaria los viernes de Cuaresma con la oración "Oh mi amado y buen Jesús".

El Enchiridion Indulgentiarum dice:
§ 1. Se concede indulgencia plenaria al fiel cristiano que en cualquier viernes del tiempo cuaresmal después de la comunión recite piadosamente, ante la imagen de Jesucristo Crucificado la oración ‘Oh mi amado y buen Jesús…’;

Indulgencia Plenaria: .
La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados.

1.Tener la intención de ganar indulgencias

2.Confesión Sacramental. La confesión puede hacerse el mismo día que se quiere ganar la indulgencia o bien, como se dijo: 8 días antes o bien, 8 días después. 

3.Comunión Eucarística. Se debe comulgar el mismo día que se quiere ganar la indulgencia plenaria.

4.Orar por las intenciones del Santo Padre (Padre Nuestro, Ave María y Gloria)para afirmar la propia pertenencia a la Iglesia, cuyo fundamento y centro visible de unidad es el Romano Pontífice

5.No tener afecto a pecado alguno (ni venial siquiera). Tener la intención de evitar cualquier tipo de pecado.
6.Realizar la obra, oración determinada o visitar un lugar que da la indulgencia.
Nota: La indulgencia plenaria solo puede ser adquirida una vez en el transcurso del día (excepto en el momento de la muerte que puede volver a adquirirse). 

En el Sacramento de la Penitencia se perdona: la culpa y la pena eterna. Pero queda pendiente la pena temporal. Es decir, todo pecado es un mal absoluto. Y requiere que una satisfacción a la justicia divina. En otras palabras, reparar el mal que se ha hecho. Por lo que la pena temporal debe ser satisfecha en esta vida o en el Purgatorio.

Tanto el pecado como la indulgencia tiene un efecto comunal. Es decir:
El pecado de uno solo afecta a todo el Cuerpo de Cristo.
Pero también, la Comunión de los Santos (los méritos de Cristo y de los Santos) nos benefician.