5 de marzo de 2021

Oración indulgenciada para los viernes de cuaresma

«Oh mi amado y buen Jesús»
Oración a Nuestro Señor Jesucristo Crucificado
Acción de gracias después de la Misa  

Se requiere rezarlo de rodillas

Ingulgencia plenaria los viernes de Cuaresma.

 

El Enchiridion Indulgentiarum dice:

§ 1. Se concede indulgencia plenaria al fiel cristiano que en cualquier viernes del tiempo cuaresmal después de la comunión recite piadosamente, ante la imagen de Jesucristo Crucificado la oración ‘Oh mi amado y buen Jesús…’;, con las condiciones acostumbradas.

  

Gratiárum áctio post Missam

Orátio ad Dominum Nostrum Jesum Christum Crucifíxum

 

Orátio «O bone et dulcíssime Jesu»

 

En ego, o bone et dulcíssime Jesu,

ante conspéctum tuum génibus me provólvo, ac máximo ánimi ardóre te oro

atque obtéstor, ut meum in cor vívidos fídei, spei et caritátis sensus,

atque veram peccatórum meórum pœ­ni­tén­tiam, eáque emmendándi fir­mís­si­mam voluntátem velis imprímere;

dum magno ánimi afféctu et dolóre Tua Quinque Vúlnera mecum ipse consídero ac mente contémplor,

illud præ óculis habens, quod jam in ore ponébat tuo David prophéta de te, o bone Jesu: Fodérunt manus meas et pedes meos: di­nu­me­ravérunt ómnia ossa mea (Ps.21,17-18).

 

Acción de gracias después de la Misa

Oración a Nuestro Señor Jesucristo Crucificado

 

Oración «Oh mi amado y buen Jesús»

 

Heme aquí, ¡oh dulcísimo y buen Jesús!

Postrado ante tu Santísima presencia.

Te ruego y suplico, con el mayor fervor de mi alma, que imprimas en mi corazón sentimientos vivos de fe, esperanza y caridad;

Verdadero dolor de mis pecados, y (propósito) firmísima voluntad de enmendarme de ellos;

Mientras que yo, con gran afecto y dolor de mi alma, voy considerando y contemplando mentalmente tus cinco llagas. Teniendo presente aquello que dijo de Ti, ¡oh buen Jesús!, el profeta, David:

Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos Mis huesos.

(Salmo 21, 17-18)

 


 

13 de diciembre de 2020

Letanías de San Miguel (latín y español)

Vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=f9u0OZjgt2M

Litaníæ Sancti Michaélis Archángeli

Letanía de San Miguel Arcángel

Quis ut Deus?
¿Quién como Dios?

 Kýrie, eléison.
Christe, eléison.
Kýrie, eléison.

Christe, audi nos.
Christe, exáudi nos.

Pater de cælis, Deus.

Fili, Redémptor mundi, Deus.

Spíritus Sancte, Deus.

Sancta Trínitas, unus Deus.

Sancta María  Regína Angelórum

Sancte Míchaël Archángele. Ora pro nobis.
Sancte Míchaël, sapiéntia divínæ fons abúndans.
Sancte Míchaël, divíni Verbi adorátor perfectíssime.
Sancte Míchaël, quem glória et honóre Deus coronávit.
Sancte Míchaël, cæléstis exércitus princeps potentíssime.
Sancte Míchaël, Trinitátis sanctíssimæ sígnifer.
Sancte Míchaël, paradísi custos.
Sancte Míchaël, dux et consolátor pópuli Dei.
Sancte Míchaël, splendor et fortitúdo militántis Ecclésiæ.
Sancte Míchaël, confortátor purgántis Ecclésiæ.
Sancte Míchaël, honor et gáudium triumphántis Ecclésiæ.
Sancte Míchaël, lumen Angelórum.
Sancte Míchaël, præsídium orthodóxi pópuli.
Sancte Míchaël, sub signo Crucis militántium fortitúdo.
Sancte Míchaël, lux et spes animárum in agóne mortis.
Sancte Míchaël, auxílium tutíssimum.
Sancte Míchaël, in adversitátibus nostris adjutórium.
Sancte Míchaël, æternárum sententiárum proclámator.
Sancte Míchaël, consolátor animárum in Purgatório languéntium.
Sancte Míchaël, ánimas electórum post mortem suscípiens.
Sancte Míchaël, princeps noster.
Sancte Míchaël, defénsor noster.

 

℣. Agnus Dei, qui tóllis peccáta mundi.
℟. Parce nobis, Dómine.

℣. Agnus Dei, qui tóllis peccáta mundi.
℟. Exáudi nos, Dómine.

℣. Agnus Dei, qui tóllis peccáta mundi.
℟. Miserére nobis.

℣. Ora pro nobis, Sancte Míchaël Archángele.
℟. Ut digni efficiámur promissiónibus (Dómini Nostri Iesu) Christi. Ámen.

ORATIO.Dómine Jesu Christe, benedictióne perpétua sanctífica nos, et concéde, per intercessiónem sancti Michaélis illam sapiéntiam quæ dóceat nos thesaurizáre thesáurum in cælis, et pro temporálibus, ætérna bona elígere. Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum. ℟. Ámen

 

En español:

Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios Padre Celestial.

Dios Hijo redentor del Mundo.

Dios Espíritu Santo.

Trinidad Santa, un solo Dios.

Santa María  Reina de los  Ángeles 


San Miguel Arcángel. Ruega por nosotros.
San Miguel, fuente abundante de la sabiduría divina.
San Miguel, adorador perfectísimo del Verbo Divino.
San Miguel, a quien coronó Dios de gloria y honor.
San Miguel, príncipe poderosísimo del ejército celestial.
San Miguel, portaestandarte de la Santísima Trinidad.
San Miguel, guardián del Paraíso.
San Miguel, caudillo y consolador del pueblo de Dios.
San Miguel, esplendor y fortaleza de la Iglesia militante.
San Miguel, confortador de la Iglesia purgante.
San Miguel, honor y gozo de la Iglesia triunfante.
San Miguel, luz de los Ángeles.

San Miguel, asilo del pueblo ortodoxo.
San Miguel, fortaleza de los que militan bajo el signo de la Cruz.
San Miguel, luz y esperanza de las almas que están en agonía.
San Miguel, auxilio segurísimo.
San Miguel, ayuda en nuestras adversidades.
San Miguel, proclamador de las sentencias eternas.
San Miguel, consolador de las almas del Purgatorio.
San Miguel, que recibes las almas de los elegidos cuando mueren.
San Miguel, nuestro príncipe.
San Miguel, defensor nuestro.

℣. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
℟. Perdónanos, Señor.

℣. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
℟. Escúchanos, Señor.

℣. Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
℟. Ten misericordia de nosotros.

℣. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
℟. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

ORACIÓN. Señor Jesucristo, santifícanos con tu perpetua bendición y concédenos por intercesión de San Miguel aquella sabiduría que nos enseñe a acumular tesoros en el cielo y, elegir los bienes eternos en lugar de los temporales. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. ℟. Amén. 

10 de agosto de 2020

La oración del corazón o la oración del nombre

 “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten compasión de mí, (que soy) pecador”.  

Repetida invariablemente.

 

Es la oración del Corazón u oración del Nombre, de los padres hesicastas. Filocalia o filocalía.

 

Es una mezcla del grito del ciego de Jericó: “Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí” (Lc 18, 38)

y

la oración del publicano, en la parábola del fariseo y el publicano: “Oh Dios, compadécete de mi, que soy pecador”. (Lc 18,13)

Intróito e introíbo.

Recuerde que "introito" es palabra española, castellanización del latín "intróitus". Tiene el acento en el diptongo "oi" (que es diptongo en español pero no en latín), y como es llana y acaba en vocal, no lleva tilde.

introíbo se acentúa así, verdad?
En efecto "introíbo" se acentúa ahí, porque en este caso la i es larga, ya que es el futuro imperfecto del verbo "introeo".
Mientras que en "intróitus" la i es breve.

3 de junio de 2020

La festividad litúrgica exclusiva a Dios Padre no es tradicional

Toda la liturgia es el culto de la Iglesia como Cuerpo místico de Cristo, es decir Jesucristo como la cabeza y los demás miembros, a Dios Padre.

Todas las oraciones pasan por mediación de Jesucristo en unidad del Espíritu Santo pero están dirigidas a Dios Padre.

Es por eso que la Iglesia, históricamente, siempre ha prohibió las fiestas dedicadas a Dios Padre porque toda la liturgia está dedicada a Dios Padre.

Ahora hay gente que recuerda la supuesta petición de Dios Padre a la entonces monja, Sor Eugenia Elisabetta Ravasio, sobre una fiesta dedicada exclusivamente a la persona del Padre.

Pero en las cosas normales, tradicionales, con el mínimo sentido común, siempre la Iglesia prohibió una fiesta exclusiva a Dios Padre.

Recomendable leer la Encíclica Mediator Dei de Pío XII. Aquí

Agradecimientos a Don R.O.P.

1 de junio de 2020

Tres oraciones al Espíritu Santo

Latín y español

Veni, Sancte Spíritus (breve)
Veni, Sancte Spíritus (Secuencia de Pentecostés)
Veni, Creátor Spíritus

Alojado: Gloria.Tv aquí

Revisiones:
Mónica: página 2 (doble amén) y página 5, tercera estrofa, das en mayúscula y sin punto final.
 

Leche y miel. Errores del kikismo


Introíto del Lunes de Pentecostés de la Misa tradicional.
(Santo Tomás de Aquino también usó el mismo Introíto para la Misa del Corpus)

Cibávit eos ex ádipe fruméntim allelúia: 
et de petra melle saturávit eos, allelúia, allelúia.

Los sustentó con flor de trigo, aleluya; 
y los sació con miel de la roca, aleluya, aleluya, aleluya.  



Comentario del introíto de Dom Gaspar Lefebvre: (decimocuarta edición, pg. 730)
"Las palabras queso y miel nos recuerdan la entrada de los hebreos en la tierra de promisión, después de las privaciones del desierto. Al mismo tiempo que la Eucaristía, alimento de nuestra vida sobrenatural, figuran para nosotros cuantos bienes espirituales nos procura nuestra entrada en la Iglesia.

---
Comentario personal:
El introíto nos explica verdaderamente como "leche" (o queso) y la "miel" eran tipos bíblicos (o prefiguras) de la Eucaristía. A cierto grupo "católico" (Camino Neocatecumenal o Kikos) que se visten con túnicas en el "último paso" y les dan a leche y miel, más les valdría cuidar durante todo su "Caminar" a la Eucaristía como se merece Nuestro Señor, presente verdaderamente en Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

Al entrar en la Iglesia Católica (la Tierra prometida), ¿no es suficiente para vosotros la Eucaristía?


Tags: Kiko Argüello; Movimiento litúrgico; errores del Camino Neocatecumanel; CruxSanctablog; C.N.C.


30 de mayo de 2020

Santa Juan de Arco. Festividad Vetus Ordo.


30 DE MAYO.
SANTA JUANA DE ARCO, VIRGEN.
Nacida en Domremy en 1412, Juana de Arco, hija de un humilde campesino, fue inspirada por voces sobrenaturales y, a la edad de 17 años, persuadió al rey de Francia, Calvos VII, a que la pusiese al frente de un ejército contra los invasores ingleses. Después de varias victorias, seguidas de la consagración de Carlos VII en Reims, Juana fue capturada por los borgoñones y entregada a los ingleses, que la hicieron quemar viva el 31 de mayo de 1431. Fue canonizada en 1920.




Meditación – El secreto para ser feliz en este mundo.
1.
¿De dónde proviene que encuentres la vida penosa y fastidiosa? Es porque deseas muchas cosas que no puedes tener, y porque tienes aversión al estado en el que estás. No quieres ser pobre, estar enfermo o ser despreciado. Cuando esto te acaece, caes en la desesperación. Quisieras estar siempre sano, ser siempre rico, siempre estimado. Si esto te falta estás triste. ¡Ah! Si supieses padecer las pruebas de la vida, y no desear lo que no tienes. ¡Cuán dichoso serías! “Desgraciados ante los ojos de los ignorantes, los santos no puede ser sino dichosos” (Salviano).

2.
¿Acaso no es ser feliz en esta vida tener las promesas de la vida eterna? Los que sufren tienen estas promesas, porque Nuestro Señor Jesucristo les ha asegurado que serán consolados en el cielo. Por el contrario, Él condena al rico malo que gozó toda suerte de bienes en este mundo. ¡Dichosos del siglo, cuidado, vuestra dicha es el triste presagio de la desdicha eterna que os espera en la otra vida!

3.
Jesucristo ha venido a este mundo a enseñarnos el secreto para ser felices, no sólo en la otra vida sino aún en ésta. Para ello, nos ha recomendado el amor a los sufrimientos. Los santos lo han imitado, y han vivido muy contentos en medio de las tribulaciones de este mundo. “Estás en un error, hermano mío, si quieres regocijarte en el mundo, y vivir después con Jesucristo en el cielo”. (San Jerónimo)

"Sancta Johanna, ora pro nobis"

Del libro Santoral con meditación diaria. Juan Esteban Grosez S.J. Traducción directa del francés Benjamín Agüero. 1951.





23 de mayo de 2020

Coronilla divina misericordia. Latín y español.


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TAGS: Oraciones latín y español; Corona o Coronilla de la Divina Misericordia en latín. Segunda edición corregida; Coróna Divínæ Misercórdiæ; corona divinae misericordiae; corona divinæ misercórdiae; Sancta Faustina Kowalska; Jesu in Te confido; Iesu in te confido; Pater aetérnae; Pater aeternae; Pater ætérnæ; Pro dolorósa; Pro dolorosa; Miserére nobis et totius mundi;

Oraciones de Fátima, en latín, español y portugués

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ORACIONES DE FÁTIMA. ORATIÓNES FÁTIMÆ


21 de mayo de 2020

Decenarios al Espíritu Santo

Hoy comienza el Decenario al Espíritu Santo. Es decir, diez díaz antes de Pentecostés, el día de la Ascensión de Jesús a los cielos.
Lista de reproducción del Decenario en YOUTUBE: Aquí

Decenario al Espíritu Santo (diez días) del año 2020
21 de mayo - Primer día. Aquí
22 de mayo - Segundo día Aquí
23 de mayo - Tercer día Aquí
24 de mayo - Cuarto día Aquí
25 de mayo - Quinto día Aquí
26 de mayo - Sexto día Aquí
27 de mayo - Séptimo día Aquí
28 de mayo - Octavo día Aquí
29 de mayo - Noveno día Aquí
30 de mayo - Décimo día Aquí



20 de mayo de 2020

Letanía de los Santos. Latín y español.

Las oraciones en pdf y booklet pdf, alojadas en:

En gloria.tv aquí
En Mega.nz aquí

*Si algún enlace no funciona, escribid un comentario por favor. 

Libre acceso a las oraciones, siempre y cuando no se usen comercialmente y hagan referencia a Ora et labora, ahora.


TEXTO:
Letanía de los santos latín y español.



I. SUPPLICATIO AD DEUM. I. SÚPLICAS A DIOS

LATRÍA
℣. Kýrie, eléison, ℟. Kýrie, eléison.
℣. Christe, eléison, ℟. Christe, eléison.
℣. Kýrie, eléison, ℟. Kýrie, eléison.
    
℣. Christe, áudi nos, ℟. Christe, áudi nos.
℣. Christe, exáudi nos, ℟. Christe, exáudi nos.
     
℣. Pater de cælis, Deus,     ℟. Miserére nobis.
℣. Fili, Redémptor mundi, Deus; ℟. Miserére nobis.
℣. Spíritus Sancte, Deus; ℟. Miserére nobis.
℣. Sancta Trínitas, unus Deus; ℟. Miserére nobis.

II. INVOCATIO SANCTÓRUM.
II. INVOCACIÓN A LOS SANTOS
HIPERDULÍA
℣. Sancta María, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Dei Génetrix, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Virgo vírginum, ℟. Ora pro nobis.

II. INVOCATIO SANCTÓRUM.
II. INVOCACIÓN A LOS SANTOS
DULÍA
℣. Sancte Míchaël, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Gábriel, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Ráphaël, ℟. Ora pro nobis.

℣. Omnes sancti Ángeli et Archángeli, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Omnes sancti beatórum Spírituum órdines. ℟. Oráte pro nobis.

℣. Sancte Joánnes Baptísta, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Jóseph, ℟. Ora pro nobis.
℣. Omnes sancti Patriárchæ et Prophétæ, ℟. Oráte pro nobis.

℣. Sancte Petre, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Páule, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Andréa, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Jacóbe (major), ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Joánnes, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Thoma, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Jacóbe (minor), ℟. Ora pro nobis. 
℣. Sancte Philíppe, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Bartolomǽe, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Matthǽe, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Símon, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Thaddǽe, ℟. Ora pro nobis.

℣. Sancte Matthía, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Bárnaba, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Luca, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Marce, ℟. Ora pro nobis. 
℣. Omnes sancti Apóstoli et Evangelístæ, ℟. Oráte pro nobis.

℣. Omnes sancti Discípuli Dómini, ℟. Oráte pro nobis.

℣. Omnes sancti Innocéntes, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Sancte Stéphane, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Laurénti, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Vincénti, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancti Fabiáne et Sebastiáne, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Sancti Joánnes et Páule, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Sancti Cosma et Damiáne, ℟. Oráte pro nobis.

℣. Sancti Gervási et Protási, ℟. Oráte pro nobis.

℣. Omnes sancti Mártyres, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Sancte Sylvéster, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Gregóri, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Ambrósi, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Augustíne, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Hierónyme, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Martíne, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Nicoláe, ℟. Ora pro nobis.

℣. Omnes sancti Pontífices et Confessóres, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Omnes sancti Doctóres, ℟. Oráte pro nobis. 
℣. Sancte Antóni, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Benedícte, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Bernárde, ℟. Ora pro nobis.

℣. Sancte Domínice, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancte Francísce, ℟. Ora pro nobis.
℣. Omnes sancti Sacerdótes et Levítæ, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Omnes sancti Mónachi et Eremítæ, ℟. Oráte pro nobis.

℣. Sancta María Magdaléna, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Ágatha, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Lúcia, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Agnes, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Cæcília, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Catharína, ℟. Ora pro nobis.
℣. Sancta Anastásia, ℟. Ora pro nobis.
℣. Omnes sanctæ Vírgines et Víduæ, ℟. Oráte pro nobis.
℣. Omnes Sancti et Sanctæ Dei, ℟. Intercédite pro nobis.


III. INVOCATIO AD CHRISTUM.
III. INVOCACIÓN A CRISTO.

℣. Propítius esto, ℟. Parce nobis. Dómine.
℣. Propítius esto, ℟. Exáudi nos. Dómine.

℣. Ab omni malo, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Ab omni peccáto, ℟. Líbera nos, Dómine. 
℣. Ab ira tua, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. A subitánea et improvísa morte, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Ab insídiis diáboli, ℟. Líbera nos, Dómine.

℣. Ab ira et ódio et omni mala voluntáte, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. A spíritu fornicatiónis, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. A fúlgure et tempestáte, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. A flagéllo terræmótus, ℟. Líbera nos, Dómine.

℣. A peste, fame et bello, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. A morte perpétua, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per mystérium sanctæ Incarnatiónis tuæ, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per Advéntum tuum, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per Nativitátem tuam, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per Baptísmum et sanctum Jejúnium tuum, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per Crucem et Passiónem tuam, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per Mortem et Sepultúram tuam, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per sanctam Resurrectiónem tuam, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per admirábilem Ascensiónem tuam, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Per advéntum Spíritus Sancti Parácliti, ℟. Líbera nos, Dómine.

IV. SUPPLICATIO PRO VARIIS NECESSITATIBUS
IV. PETICIONES POR VARIAS NECESIDADES
Te rogámus, áudi nos
℣. In díe Judícii, ℟. Líbera nos, Dómine.
℣. Peccatóres, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut nobis parcas, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut nobis indúlgeas, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut ad veram pœniténtiam nos perdúcere dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut Ecclésiam tuam sanctam, ✝ régere et conserváre dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut (domnum apostólicum) omnes ecclesiásticos órdines ✝ in sancta religióne conserváre dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut inimícos sanctæ Ecclésiæ ✝ humiliáre dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut régibus et princípibus christiánis pacem et veram concórdiam donáre dignéris,     ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut cuncto pópulo christiáno pacem et unitátem largíri dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut omnes errántes ad unitátem Ecclésiæ revocáre, et infidéles univérses ad Evangélii lumen perdúcere dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut nosmetípsos in tuo sancto servítio confortáre et conserváre dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut mentes nostras ✝ ad cæléstia desidéria érigas, ℟. Te rogámus, áudi nos.

℣. Ut ómnibus benefactóribus nostris sempitérna bona retríbuas,     ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut ánimas nostras, fratrum, propinquórum et benefactórum nostrórum ab ætérna damnatióne erípias, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut fructus terræ dare et conserváre dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut ómnibus fidélibus defúnctis réquiem ætérnam donáre dignéris, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Ut nos exaudíre dignéris,     ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Fili Dei, ℟. Te rogámus, áudi nos.
℣. Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, ℟. Parce nobis, Dómine.
℣. Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, ℟. Exáudi nos, Dómine.
℣. Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, ℟. Miserére nobis.

℣. Christe, audi nos, ℟. Christe, áudi nos.
℣. Christe, exáudi nos, ℟. Christe, exáudi nos.
℣. Kýrie, eléison, ℟. Kýrie, eléison. 
℣. Christe, eléison, ℟. Christe, eléison.
℣. Kýrie, eléison, ℟. Kýrie, eléison.

Pater noster (secreto)
℣. Et ne nos indúcas in tentatiónem,
℟. Sed líbera nos a malo.





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En español

℣. Señor, ten piedad. ℟. Señor, ten piedad.
℣. Cristo, ten piedad. ℟. Cristo, ten piedad.
℣. Señor, ten piedad. ℟. Señor, ten piedad.

℣. Cristo, óyenos. ℟. Cristo, óyenos.
℣. Cristo, escúchanos. ℟. Cristo, escúchanos.

℣. Dios Padre Celestial. ℟. Ten misericordia de nosotros
℣. Dios Hijo redentor del Mundo. ℟. Ten misericordia de nosotros.
℣. Dios Espíritu Santo. ℟. Ten misericordia de nosotros
℣. Trinidad Santa, un solo Dios de nosotros. ℟. Ten misericordia de nosotros.

℣. Santa María, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Madre de Dios, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Virgen de las Vírgenes, ℟. Ruega por nosotros.

℣. San Miguel, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Gabriel, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Rafael, ℟. Ruega por nosotros.

℣. Todos los ángeles y arcángeles, ℟. Rogad por nosotros.
℣. Todos los santos coros de los espíritus bienaventurados. ℟. Rogad por nosotros.

℣. San Juan Bautista, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San José, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Todos los santos Patriarcas y Profetas, ℟. Rogad por nosotros.

℣. San Pedro, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Pablo, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Andrés, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santiago (el mayor), ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Juan, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santo Tomás, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santiago (el menor), ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Felipe, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Bartolomé, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Mateo, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Simón, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Tadeo, ℟. Ruega por nosotros.

℣. San Matías, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Bernabé, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Lucas, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Marcos, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Todos los santos Apóstoles y Evangelistas, ℟. Rogad por nosotros.

℣. Todos los santos Discípulos del Señor, ℟. Rogad por nosotros.

℣. Todos los santos Inocentes, ℟. Rogad por nosotros.
℣. San Estebán, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Lorenzo, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Vincente, ℟. Ora pro nobis.
℣. Santos Fabián y Sebastián, ℟. Rogad por nosotros.
℣. Santos Juan y Pablo, ℟. Rogad por nosotros.
℣. Santos Cosme y Damián, ℟. Rogad por nosotros.
℣. Santos Gervasio y Protasio,    
    ℟. Rogad por nosotros.

℣. Todos los santos mártires, ℟. Rogad por nosotros.
℣. San Silvestre, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Gregorio, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Ambrosio, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Agustín, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Jerónimo, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Martín, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Nicolás, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Todos los santos Pontífices y Confesores, ℟. Rogad por nosotros.
℣. Todos los santos Doctores, ℟. Rogad por nosotros.
℣. San Antonio, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Benito (Benedicto), ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Bernardo, ℟. Ruega por nosotros.

℣. Santo Domingo, ℟. Ruega por nosotros.
℣. San Francisco, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Todos los santos Sacerdotes y Levitas, ℟. Rogad por nosotros.
℣. Todos los santos Monjes y Ermitaños, ℟. Rogad por nosotros.

℣. Santa María Magdalena, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Ágata, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Lucía, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Inés, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Cecilia, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Catalina, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Santa Anastasia, ℟. Ruega por nosotros.
℣. Todas las santas Vírgenes y Viudas, ℟. Rogad por nosotros.

℣. Todos los santos y santas de Dios, ℟. Interceded por nosotros.

℣. Muéstrate propicio, ℟. Perdónanos, Señor.
℣. Muéstrate propicio, ℟. Escúchanos, Señor.

℣. De todo mal, ℟. Líbranos, Señor.
℣. De todo pecado, ℟. Líbranos, Señor.
℣. De tu ira, ℟. Líbranos, Señor.
℣. De la muerte repentina e imprevista, ℟. Líbranos, Señor.
℣. De las asechanzas del diablo, ℟. Líbranos, Señor.
℣. De la ira, del odio y de toda mala voluntad, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Del espíritu de fornicación, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Del rayo y de la tempestad, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Del azote del terremoto, ℟. Líbranos, Señor.

℣. De la peste, del hambre y de la guerra, ℟. Líbranos, Señor.
℣. De la muerte perpetua, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por el misterio de tu santa Encarnación, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por tu Advenimiento, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por tu Nacimiento (natividad), ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por tu Bautismo y santo Ayuno, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por tu Cruz y Pasión, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por tu Muerte y Sepultura, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por tu santa Resurrección, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por tu admirable Ascensión, ℟. Líbranos, Señor.
℣. Por la Venida del Espíritu Santo Paráclito(Consolador), ℟. Líbranos, Señor.

℣. En el día del Juicio, ℟. Líbranos, Señor
℣. (Nosotros que somos) Pecadores, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que nos perdones, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que nos seas indulgente,     ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que te dignes conducirnos a una penitencia verdadera, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que te dignes regir y conservar tu Santa Iglesia, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que te dignes mantener en tu santa religión (al Soberano Pontífice) y a todas las órdenes de la jerarquía eclesiástica, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que te dignes abatir a los enemigos de la santa Iglesia, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que te dignes conceder una verdadera paz a los reyes y príncipes cristianos,     ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que te dignes dar a todo el pueblo cristiano, paz y unión, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que te dignes devolver a la unidad de la Iglesia a todos os que viven en el error, y traer a la luz del Evangelio, a todos los infieles, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que a nosotros mismos te dignes fortalecernos y conservarnos en tu santo servicio, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que levantes nuestras mentes para que deseen las cosas celestiales, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que a todos nuestros bienhechores les pagues con los bienes eternos, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Que libres nuestras almas, las de nuestros hermanos, parientes y bienhechores nuestros de la eterna condenación, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que te dignes darnos y conservarnos los frutos de la tierra, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que te dignes conceder el eterno descanso a todos los fieles difuntos, ℟. Te rogamos, óyenos.
℣. Que te dignes escucharnos, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Hijo de Dios, ℟. Te rogamos, óyenos.

℣. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ℟. Perdónanos, Señor.
℣. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ℟. Escúchanos, Señor.
℣. Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, ℟. Ten misericordia de nosotros.

℣. Cristo, óyenos. ℟. Cristo, óyenos.
℣. Cristo, escúchanos. ℟. Cristo, escúchanos.
℣. Señor, ten piedad. ℟. Señor, ten piedad.
℣. Cristo, ten piedad. ℟. Cristo, ten piedad.
℣. Señor, ten piedad. ℟. Señor, ten piedad.

Padre nuestro (en secreto)
℣. Y no nos dejes caer en la tentación.
℟. Y líbranos del mal, Amén.
 




Letanía de los Santos. Litaníæ Sanctórum.

 LAS ROGATIVAS Y LAS TÉMPORAS
(artículo no es mío, desconozco la autoría ya que está en múltiples sitios de internet)
Las Rogativas (del latín rogare, rogar) o Letanías (del griego litaneia, súplica u oración), son oraciones solemnes instituidas por la Iglesia para ser rezadas o cantadas en ciertas procesiones públicas y para determinadas y extraordinarias necesidades. Entre estas celebraciones que tienen lugar en diversos tiempos determinados, es preciso señalar las Letanías mayores (25 de abril, fiesta de San Marcos), las Letanías menores o Rogativas (triduo que antecede a la Ascensión) y las Cuatro Témporas.
El Papa y los Obispos pueden prescribirlas a los fieles en las calamidades y necesidades públicas, pero entonces figuran como actos extralitúrgicos. Los calificativos de mayores y menores sólo sirven para distinguir unas de otras. La Iglesia en diversos tiempos del año, de acuerdo con las enseñanzas tradicionales, completa la formación de los fieles mediante ejercicios de piedad espirituales y corporales: la instrucción, la plegaria, la penitencia y las obras de misericordia (SC, 105).
Las llamadas Letanías mayores han sido suprimidas, porque tenían su origen en un rito estrictamente local de la Iglesia romana; con la institución de esta procesión, los Papas querían sustituir, de hecho, con un rito cristiano, una antigua costumbre heredada de los cultos paganos.
Las Rogativas, instituidas en la Galia por san Mamerto, Obispo de Viena, hacia el 475, tenían su origen en las plegarias públicas elevadas a Dios, juntamente con el ayuno, para alejar las calamidades. Se convirtieron después en procesiones lustrales del tiempo de primavera, para obtener del Señor que se dignase dar y conservar los frutos de la tierra.
Es evidente, por tanto que las Rogativas no pueden celebrarse los mismos días en cualquier lugar, y que no pueden tener el mismo significado o la misma importancia en la ciudad o en el campo; por eso se pide a las Conferencias Episcopales que regulen su celebración.
Las cuatro TémporasLas cuatro Témporas del año son los días en que la Iglesia oraba insistentemente a Dios dándole gracias y pidiéndole por las varias necesida­des de la humanidad, por los frutos del campo y el trabajo de los hombres. Al comienzo de las cuatro estaciones (de ahí las «cuatro Témporas» o tiempos), se dedicaban los tres días más penitenciales de la semana, miérco­les, viernes y sábado, al ayuno y a la oración, con esas intenciones. Parece una institución de origen claramente romano, tal vez ya desde el siglo V, en conexión con la vida agrícola y el ritmo de las estaciones del año. Caían en la primera semana de Cuaresma, la semana siguiente a Pentecostés, los días siguientes al catorce de septiembre (Exaltación de la cruz) y en Adviento.
En la última reforma del Calendario se ha dejado que cada Conferencia Episcopal, si le parece oportuno, adapte fechas y contenidos de estas Témporas a las circunstancias del propio pueblo (NU 45-47). El Episcopado español decidió que se celebrasen estos días de acción de gracias y de petición el cinco de octubre, al inicio de las nuevas actividades escolares y sociales después del verano y de las cosechas. Se pueden celebrar en un solo día o en tres días. Si el cinco de octubre cae en domingo se pasaría al lunes. Tienen su formulario en las misas por diversas necesidades, escogiéndose la que se vea más oportuna.
Esa también evidente que, dependiendo del lugar del planeta, habrá unas fechas más oportunas que otras.

17 de mayo de 2020

Quinto domingo después de Pascua

Vídeo de youtube, aquí.

Quinto domingo después de Pascua.
Propios, textos litúrgicos, de la Misa tradicional o de la forma extraordinaria del Rito Romano.



5 de mayo de 2020

Oraciones finales del Rosario de Benedicto XVI

Corregido el latín eclesiástico (acentuación y j por i), formato, salmos, etc

Oratiónes finális

℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.

Psalmus 113, 2 (112,2)
℣. Sit nomen Dómini benedícti
℟. Ex hoc nunc et usque in sǽculum.

Psalmus 123, 8 (122,8)
℣. Adjutórium nostrum in nómine Dómine.
℟. Qui fecit cælum et terram.

℣. Benedícat vos omnípotens Deus, ✝ Pater, et Fílius, et Spíritus Sanctus.
℟. Ámen.

Final del Rosario de Benedicto XVI

℣. El Señor esté con vosotros
℟. Y con tu espíritu.

Salmo 113, 2 (112,2)
℣. Nuestro auxilio es el nombre del Señor
℟. que hizo el cielo y la tierra.

Salmo 123, 8 (122,8)
℣. Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
℟. que hizo el cielo y la tierra.

℣. Que el Señor Dios omnipotente os bendiga , ✝ Padre, Hijo y Espíritu Santo.
℟. Amén




4 de mayo de 2020

Diferencias con el Breviario tradicional y moderno


Breviario tradicional

1.Reforma de San Pío X, recuperó los 150 salmos en una semana.
2.El rezo del Breviario Romano Tradicional es la continuación, en la unión, con las oraciones con que se santificaron tantísimos mártires, confesores, religiosos, monjas y devotos seglares.
3.El Breviario Romano es la oración oficial de la Iglesia. Siguiendo el mandato de Jesucristo: “Es necesario orar siempre y no desfallecer”.

Breviario moderno de 1970.

1.Han suprimido los Salmos 57, 82 y 109.
2.Han censurado algunas estrofas de más de 20 salmos (5, 23, 27, 30, 39, 54, 55, 58, 108, 139, etc.) y las dos últimas estrofas del Cántico de Judit. Reconocido por Pablo VI en Laudis Cánticum 1,2,3,7 y ss.
3.Han eliminado los textos hagiográficos y han añadido amplios textos del CVII.
4.La hora de Prima ha sido eliminada de la Liturgia de las horas.
5.Los venerables himnos del Breviario Antiguo han sido sustituídos por otros himnos modernos.
6.Los 150 salmos se rezan en un mes.
7.Algunas oraciones han perdido el sentido trascendental por plegarias sociales y temporales.
8.Maitines. Han eliminado dos tercios la lectura de las Sagradas Escrituras, de los Padres de la Iglesia, el comentario del Evangelio y la vida del santo.

9 de abril de 2020

Capítulo IX. Métodos para enseñar a hacer oración.


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IX. Oración mental según Santa Teresa. Por un carmelita descalzo.
 
Los métodos facilitan el aprendizaje pero no suelen ser agradables, porque aprender siempre es trabajo.

La oración tiene sus métodos pero no es un método en sí mismo.

La oración mental requiere mayor determinación, más atención y perserverancia. En comparación con otros métodos más estructurados y lógicos, la oración mental teresiana es más sencillo, menos complicado y más afectivo.

8 de abril de 2020

Capítulo VII. *Santa Teresa pide que todos hagan oración*



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Capítulo VII. *Santa Teresa pide que todos hagan oración*
La oración mental según Santa Teresa. Por un carmelita descalzo.

-Mira la oración como la PUERTA por donde el Señor ha de dar cuantos bienes tenga determinado y, cerrada esta puerta, no ve cómo darlos.

-Oración: "no es otra cosa oración mental, a mi parecerm sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama" (Vida 8,5)

-El fin de la oración es la unión de amor con Dios. Para ello Santa Teresa nos dice: " Digo que importa mucho y el todo una grande y muy *DETERMINADA DETERMINACIÓN* de no parar hasta llegar a ella (a beber del agua de la vida), venga lo que viniera, suceda lo que sucediera, trabájese lo que se trabajare, murmure quien murmurare, siquiera se llegue allí, siquiera se muera en el camino....,siquiera se hunda el mundo". (Camino 21, 2)

-Con Santa Teresa afirmo:
*La oración conduce a la posesión de todo bien en el Sumo Bien (Dios=
*La oración es la puerta por donde Dios se comunica y hace sus dones y regalos.
*La oración todo lo puede y alcanza de Dios.
*Un cuarto de hora de oración da el cielo.
*La oración-meditación es "principio para alcanzar todas las virtudes y cosa que nos va la vida en comenzarla todos los cristianso y ninguno, por perdido que sea...la había de dejar. (Camino. 24,3)

El oficio del religioso es principalmente la oración.

San Juan de Ávila aconsejaba a los predicadores y servidores del Señor: "no tanto han de gastar los ojos en el estudio como encallecerse las rodillas en la oración".

7 de abril de 2020

Capítulo VI, ¿Es difícil hacer oración mental?


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Oración mental según Santa Teresa. Por un carmelita descalzo.

Capítulo VI
¿Es difícil hacer oración mental?

Sí.

Aquí no pretendo disimular la dificultad de hacer oración, pero quisiera hacer ver el gozo que siente el alma cuando ha superado la dificultad y los bienes tan delicados e indecibles que alcanza con la oración”.

Merece la pena el esfuerzo.

Fray Luis de Granada dice que lo difícil es “quietar una cosa tan dificultosa como es nuestra imaginación”.
Las tres raíces de esa dificultad están en: la corrupción de la naturaleza, la mala costumbre que supone dar soltura a la imaginación y la malicia de los demonios.

En realidad, los enemigos del hombre: carne, mundo y demonios.

Santa Teresa nos va a guiar a disponernos a estar grandes ratos muy recogidos con Dios, para que el Señor pueda poner el amor en nuestras almas ya preparadas y nos comunique el don de la ración.

El demonio va a hacer lo posible para que no hagamos oración mental. Para ello el que comienza debe esforzar su alma con el favor de Dios, para llegar a la cumbre de la perfección.

La oración es no solo el principio de todos los bienes, sino el bien que trae al lama todos los bienes y conduce a la posesión del Sumo Bien, el Amado Divino, es decir al mismo Dios.

Emprender con decisión y confianza la oración mental es una obra heroica y sobrenatural.


 

30 de marzo de 2020

Lecturas de la Misa tradicional: Lunes de Pasión

Youtube: aquí
Gloria.tv: Aquí

(Tiene que ser en directo)
Recordamos que pueden seguir la Misa tradicional (o de la forma extraordinaria del Rito Romano) en directo, cada día, a las 20:05h. de España en el siguiente enlace: 

A las 19:30h. antes de la Misa, rogativas contra la peste del Coronavirus. 

(En directo o grabada)
Iglesia del Salvador de Toledo. España 
https://www.youtube.com/channel/UCCoxj0dpTgYDPp-wNHwqN-A

Intimidad divina. El valor del sufrimiento

Youtube: Aquí
Gloria.tv:Aquí

Hoy en el lunes después del primer domingo de Pasión, nos adentramos en el valor del sufrimiento. Con reflexiones de Santa Tererista del Niño Jesús. 

Intimidad divina por el P. Gabriel de Santa María Magdalena, OCD. Versión original del autor conforme a las fiestas litúrgicas de la Misa tradicional. 


Frases para meditar
"Cualquier sufrimiento por lo tanto, puede ser armonizado con los ideales supremos del cristianismo: la gloria de Dios, la salvación eterna, la santidad y el bien de las almas" pg 534.  

"El sufrimiento es un sentimiento desagradable que experimentamos ante una situación, una circunstancia que repugna a nuestras tendencias, a nuestras exigencias y aspiraciones, que no se armoniza con ellas ni las favorece, al contrario, las contraría y obstaculiza. Todos los hombres están sujetos al sufrimiento " pg. 533  

"Únicamente el amor de Jesús pudo transformar la cruz, horrible instrumento de tortura, en instrumento muy eficaz de gloria de Dios y de la salvación de la humanidad" p. 534 

"La caridad, el amor a Dios y a las almas nos harán capaces de abrazar cualquier dolor, armonizándolo con nuestras más elevadas aspiraciones" pg. 543